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¡Hola mamás!

Soy Silvia, Community Manager de mi Primer® Danone

Éste es el espacio donde periódicamente os informaré de todas las novedades relacionadas con mi Primer® Danone y con el mundo del bebe. Se trata de un espacio creado por y para vosotras, así que podéis participar tanto como queráis.

¡Seguro que podéis aportar mucho a otras madres! Si lo preferís, también puedo atender vuestras consultas en privado en silvia@clubpadres.com

El Biberón

Cuando nuestro bebé nace la leche materna es la mejor alimentación ya que aporta los nutrientes necesarios para su crecimiento. Aún así en casa es recomendable tener un biberón, porque en ocasiones la lactancia puede ser interrumpida por algún motivo o si el médico recomienda que complementemos la lactancia con leche de fórmula.
La tarea de encontrar un buen biberón no es fácil y seguramente utilicemos más de uno durante el crecimiento de nuestro pequeño. Debemos buscar un biberón que sea práctico, funcional y fácil de higienizar. El pediatra te recomendará lo mejor para tu bebé. En el mercado nos encontraremos diferentes modelos y tipos de biberones, pero sobre todo se diferencian por el tipo de material:
Biberón de vidrio: Se caracterizan por ser los más higiénicos ya que el vidrio al no ser poroso, se evita que queden residuos de alimentos y no se impregnen olores. Además se limpian y esterilizan con mucha facilidad. Lo más recomendable es usar este tipo de biberones durante los primeros meses de vida del pequeño. Como ya debéis saber el inconveniente de este material es que es rompible, por eso, es preferible cambiar el biberón a uno de plástico cuando el bebé empiece a moverse más, así no habrá ningún problema.

Biberón de plástico: La diferencia más importante con el biberón de vidrio es que este material no se rompe. Lo malo que tiene este material es que al ser poroso se deteriora bastante con el uso, se raya y mancha. Lo más conveniente es cambiarlo cada 5-6 meses.
Últimamente se ha generado un debate con los biberones de plástico ya que algunos podrían contener ftalatos y bifenol-A, dos sustancias tóxicas. Para evitarlos  debes siempre fijarte que los biberones que compres garanticen las normas de fabricación exigidas en Europa sobre el estándar de fabricación de artículos para beber, norma PREN 14350.

Biberón anticólico o descartable: Tiene dentro una bolsa de plástico descartable, se llena de leche y se tapa con la tetina. El gran beneficio de este biberón es que el pequeño no traga aire al tomar su biberón.

Cada bebé es diferente y a cada uno le gusta o se adapta a tetinas diferentes. Vete probando cual es la que más te gusta a ti y a tu pequeño.

Preparar un biberón

Tan importante como el material es preparar un buen biberón. Antes de comenzar a preparar el “bibe”, si tu bebé tiene menos de 5 meses, debes tener todo esterilizado. Siempre debes utilizar leche hervida o agua mineral. La temperatura ideal de la leche es de 37 grados, echándote unas gotas sobre el dorso de la muñeca notarás si está a tu temperatura corporal. Si lo notas muy caliente puedes enfriarlo pasando el biberón por el chorro de agua fría. Recuerda que aunque sobre leche en el biberón nunca debes guardarla.

Las variedades de Sabores

Es muy importante que la alimentación de tu bebé varíe de acuerdo a las diferentes etapas de su crecimiento y desarrollo. Siguiendo siempre la recomendación de tu pediatra, hay que introducir nuevos alimentos de forma paulatina, así cubriremos las necesidades de nuestro pequeño en cada momento. Durante los dos primeros años, tu bebé irá aprendiendo mucho sobre sabores, gustos y texturas.

El recién nacido va desarrollando el sentido del gusto de forma progresiva, primero comienzan con el dulce, continúan con el amargo que aunque pueda parecer que es muy fuerte casi siempre suele gustar y crea una gran curiosidad en los más pequeños. A partir del 5º o 6º mes con su dieta de carnes y verduras el bebé comienza a distinguir el sabor salado. Tras un tiempo reconoce también el gusto ácido. Estos dos últimos deben ser introducidos con mucho tacto, ya que el niño puede extrañarse, aunque esto no significa rechazo.

A partir de los 5-6 meses, es el momento de introducir poco a poco diferentes alimentos a la dieta de nuestro peque. Lo más conveniente es que comencemos a hacerle purés de un ingrediente único. De esta forma se irá adaptando a cada sabor y textura, además, aprenderás a conocer sus gustos. Los primeros purés deben ser de fruta o verdura. Muchas veces rechazan estas últimas, ya que están acostumbrados a una dieta más dulce, y las verduras suponen un paso hacia lo salado, tenemos que ir acostumbrándoles al sabor, ya que es un alimento rico en vitaminas y sales minerales, además son una fuente importante de fibra.

La mejor elección de verduras y hortalizas para ir introduciendo nuevos sabores son las suaves como judías verdes, patatas, zanahoria, calabaza, calabacín o puerros. Hay que dejar las frutas rojas, espinacas, col, brócoli y tomates, por ejemplo, para cuando nuestro bebé sea más grande, ya que son alimentos que pueden provocar alergias.

Hacia los 8 meses los pequeños disfrutan mucho más de la comida, es en este momento cuando descubren el sabor ácido. A estás alturas comienzan a comer casi de todo. Ellos solitos empiezan a experimentar como es coger la comida con las manos, llevársela a la boca y conocer texturas nuevas.

Al cumplir el año su alimentación se asemejará a la de un adulto, aunque no es hasta los 6 años cuando tiene el pleno desarrollo del gusto.

Lácteos fermentados para tu bebé

Si has comenzado a introducirle nuevos sabores y quieres que tu pequeño vaya conociendo nuevas texturas, mi Primer® Danone es una buena opción ya que cubre sus necesidades al ser el único lácteo fermentado que está hecho con leche de continuación. Y además, os encantarán porque tienen de sabor natural y de tres frutas, las cuales son las más adecuadas para el peque: plátano, manzana y pera.

Recuerda que el momento de la comida tiene que ser divertido y placentero para toda la familia. Recurre a la imaginación para experimentar con los sabores, combinándolos. Así conocerás lo que más le gusta a tu bebé. Si notas que tu bebé está insatisfecho con la comida prueba a variar más su dieta, que descubra nuevos sabores y texturas, de está forma crecerá sano y fuerte.

Probar nuevas texturas

Entre los 4 y 6 meses, el bebé deja de alimentarse exclusivamente de leche materna o de fórmula de inicio y es en este momento cuando hay que introducir nuevos alimentos a su dieta. Para que el pequeño no tenga ningún problema con las texturas y sabores os recomendaré algunos truquitos para que la introducción en la nueva variedad de alimentos sea muy agradable y fácil.

Cuando comienza la etapa del destete lo más importante es introducir, de forma gradual, purés de frutas y verduras, y también las papillas de cereales (lo más recomendable es empezar con cereales sin gluten como el arroz o maíz), así nos aseguraremos que se acostumbran a los nuevos sabores y texturas.

Alrededor de los 7 meses, es conveniente hacer que sus purés sean más espesos. Prueba a dejarlo algo grumoso al principio, puede que el pequeño tarde unos días en adaptarse a esta nueva textura, pero le encantará. Es preferible que en esta etapa utilices el pasapurés en vez de la batidora. A medida que vaya creciendo puedes incluso aplastar las verduras y frutas con el tenedor, el pequeño disfrutará conociendo las nuevas texturas y comenzará a diferenciar mejor los sabores.

Trabajar con diferentes formas de hacer la comida hará que sus encías se refuercen para cuando su alimentación se asemeje a la de un adulto.

Cuando el peque de la casa cumpla su primer añito, prueba a darle trocitos de comida muy pequeños. Investiga como es la mejor manera de que los coma, por ejemplo, pon esos trocitos dentro del puré, si ves que los rechaza pónselos en un platito al lado del puré, la curiosidad hará que lo coja con la mano y se lo lleve a la boca.

La carne y el pescado son recomendables ponérselos como segundos platos a partir del añito. Aprenderá a diferenciar las diferentes texturas y será este el momento en el que algunos alimentos comiencen a no gustarle.

Rechazar alimentos

A veces el pequeño rechaza algún alimento, no significa siempre que no le guste, sino que la forma en la que está cocinado no le convence, intenta mezclarlo con otros alimentos o prepararlo de otra forma. Si ves que aun así no come, no le fuerces a comer. Poco a poco vete dándole ejemplo y que vea que tú si que comes ese alimento, tarde o temprano le entrará la curiosidad por darle una segunda oportunidad.

Conservar la comida del bebé

A veces el día tendría que tener más de 24 horas para que nos diese tiempo a hacer todo lo que tenemos pensado. Por eso, esta vez os hablaré de pequeños consejos para ahorrar tiempo, por ejemplo permitiendo guardar la comida del bebé varios días sin que pierda las vitaminas ni el sabor.

Nuestros pequeños sobre todo se alimentan de purés, pero hay que saber que muchos de los alimentos, con lo que se hacen los purés, no son aconsejables a la hora de conservarlos. Hay hortalizas y verduras que cambian su sabor o pierden sus vitaminas con el paso de los días. Antes de triturar los alimentos para hacer el puré al pequeño deberías retirar las hortalizas de raíz como zanahorias, nabos, patatas y las verduras de hoja, como espinacas o acelgas. La calabaza y el calabacín son alimentos que se conserva muy bien, por eso, nos salvarán esos días en los que tenemos que cocinar para los próximos días.

Hay dos maneras de conservar los tuppers de nuestros pequeños, si sabemos que vamos a consumir los alimentos antes de 48 horas, lo más conveniente es conservarlos en el frigorífico. Recuerda que para que no pierdan nutrientes y que no tomen el sabor de otros alimentos de la nevera debes introducirlos en recipientes herméticos y ponerlos en la nevera una vez estén a temperatura ambiente. Si no vas a consumir la comida en las 48 horas siguientes a cocinarla debes congelarla. La congelación es perfecta porque apenas provoca alteraciones en los alimentos, conservando así las vitaminas y los nutrientes. Así siempre alimentaremos el pequeño de la casa de la mejor manera.

En esta época salimos y comemos con nuestros peques fuera de casa, les llevamos a la playa a la montaña,… Si tenemos tiempo es conveniente que el tupper se descongele lentamente, por ejemplo podemos dejar que se vaya descongelando durante el viaje hasta llegar al lugar de destino. También puedes llevar otros alimentos que no necesiten tanta preparación como los  purés, como por ejemplo fruta, yoghourts, etc.

Congela por raciones

Muchas veces hacemos comida de sobra y la congelamos en recipientes grandes. Debes tener en cuenta que después todo lo que se descongele debe ser consumido ya que no es conveniente volver a congelarlo. Además, es mucho más practico congelar raciones individuales y cada día sacar purés de diferentes sabores, así nuestro bebé nunca se aburrirá de sus comidas y tendrá una dieta muy variada.

Haz gimnasia con tu bebé

Los pequeños de la casa tienen la necesidad de moverse, de explorar y conocer el mundo que les rodea. Rápidamente empiezan a gatear y para ello es bueno ir fortaleciéndoles los músculos mediante gimnasia.

Hacer ejercicio tiene infinitas ventajas, por ejemplo se estimula el sistema digestivo de los peques, se mejoran problemas de circulación y al ejercitar sus músculos y articulaciones les ayudamos a tener mayor seguridad en sí mismos, ya que fortaleceremos su cuerpo y favoreceremos su flexibilidad.

Pero debemos de recordar que todavía son muy pequeños así que los ejercicios que hagamos, donde los hagamos y la duración de las actividades debe ajustarse a sus capacidades. Las sesiones de gimnasia deben ser de 10 minutos diarios máximo, a medida que el bebé vaya creciendo podemos ir incrementando este tiempo. Recuerda que el pequeño nunca debe hacer ejercicios él solo, siempre debes de ayudarle, además, esto creará una unión especial entre el recién nacido y los padres.

El mejor momento y lugar para hacer los ejercicios no debe variar cada día. Debes conocer cuando tu bebé se siente más cómodo para hacer este pequeño gran esfuerzo para él. Hay momentos que son más idóneos para empezar esta rutina, por ejemplo tras un cambio de pañales, después del baño o en el punto medio entre una toma y otra. Nunca después de comer. Para hacer esta gimnasia el pequeño debe sentirse cómodo, para ello ponlo sobre una superficie confortable, como una cama, también podemos hacerlos en el suelo siempre y cuando le pongamos una toalla o manta sobre el suelo.

Hay diferentes ejercicios que podemos hacer junto con el bebé.

Ejercicios para brazos: Tumba a tu bebé boca arriba, haz que te agarre de los pulgares y tú agárrale de las muñecas. Mueve primero los brazos de izquierda a derecha, después puedes continuar con movimientos hacia arriba y hacia abajo, termina esta sesión abriendo y cerrando los brazos en forma de cruz.

Ejercicios con las piernas: Tumba a tu pequeño boca arriba, cógele de las rodillas y flexiona las piernitas hacia su abdomen, mantenlas en su abdomen durante 10 segundos. Este ejercicio ayudará a la movilidad de sus caderas y a la expulsión de los gases.

Ejercicios para el cuello: Tumba al bebé boca abajo, este ejercicio es muy sencillo solamente tenemos que dejar que nuestro bebé se estire y se esfuerce para levantarse. Haz ruidos alrededor de él para despertar su curiosidad de esa forma se estirará y se girará sobre sí. Ejercitando así muchos de sus músculos.

Estos ejercicios básicos podéis empezar a hacerlos con vuestros bebés. Hay muchos ejercicios más, siempre puedes consultarle a tu pediatra de confianza, cuales son los más indicamos para tu pequeño. Y recuerda que estos momentos con tu bebé son adecuados tanto para mamás como para papás.

El Sueño del Bebé

Nuestro pequeño los primeros meses de vida duerme tanto de día como de noche. Los padres tenemos que hacer un gran esfuerzo para que poco a poco nuestro bebé se habitúe a dormir cada vez periodos más largos. Con pequeños trucos haremos que el sueño sea más confortable y mucho más reponedor. Además, esto nos ayudará a no tener días tan agotadores.

Hay que tener en cuenta que no todos los peques son iguales, duermen y se comportan de formas muy diferentes. Os voy a dar unas sencillas ideas para que vuestros reyes y reinas de la casa duerman siestas de forma regular. Seguro que también os ayuda en vuestro descanso, además, comprobaréis vosotros mismos los cambios del bebé, veréis muy rápido como se va haciendo mayor.

Antes de utilizar cualquier técnica, tenemos que conocer cuándo son los momentos en los que nuestro peque necesita descansar. Los primeros meses de vida suelen dormir alrededor de 14-16 horas, obviamente como muchas de vosotras ya conoceréis no seguidas. Por eso, lo más conveniente es observar a tu bebé y  cuando muestre las primeras señales de cansancio acostarle en el lugar donde dormirá habitualmente. Sigue siempre las mismas rutinas que haces por las noches, baja las luces, intenta hacer el menor ruido y si notas que a tu pequeño le relaja la música pónsela y vete reduciendo el volumen poco a poco.

Los pequeños muchas veces cogen manías, si no las evitamos a tiempo pueden derivar en llantos por las noches o no conciliar el sueño. Muchos bebés se acostumbran a dormir agarrados de la mano o el brazo de mamá, tenemos que ir educándoles para que esto no se convierta en un problema a largo plazo. Por ejemplo un truco muy eficaz es sustituir el brazo por un peluche, las primeras veces se desvelará un poco al notar movimiento, pero poco a poco lo asociará a dormir con su peluche favorito.

A medida que se van haciendo mayores, juguemos con su imaginación. Cuando sea la hora de acostarse haz que cierre los ojos y cuéntale una historia o cuento, habla cada vez con un tono más lento y suave. Harás que el pequeño cada vez se sienta más relajado.

Cansarles no es la solución

Muchas madres piensan que jugar mucho durante el día con el pequeño hará que esté más cansado y durante las horas de sueño descanse mejor. Nada más lejos de la realidad, los ruidos y movimientos activan al bebé, por eso, a medida que va llegando el final del día es conveniente ir haciendo actividades silenciosas.

Es un periodo duro, pero con paciencia haremos que nuestros pequeños y el resto de la familia descansen correctamente.

La leche de continuación para tu bebé

La leche es un alimento básico y clave para el crecimiento de nuestro bebé.

Debemos conocer cuando es el mejor momento para introducir la leche de continuación y de esta forma mimar su alimentación.

Los primeros meses de vida lo más aconsejable es darle el pecho a tu bebé. La leche materna le aporta todos los nutrientes necesarios y es una fuente importante de energía. Además, crea un vínculo muy especial entre vosotras mamis y vuestros bebés. Pero si no puedes darle el pecho no debes sentirte mal, hoy en día las leches de continuación están preparadas para cubrir todas las necesidades de nuestro pequeño.

La leche de continuación de tipo 1, está recomendada desde el nacimiento hasta los 4 meses. Se elabora a partir de la leche de vaca, sobre la cual se realizan modificaciones para conseguir que aporte la nutrición necesaria. Se asemeja mucho a la leche de las mamás y cada día se trabaja más para que las diferencias sean mínimas. Recuerda que el paso de la leche de pecho a la leche de continuación debe ser progresivo, combina las tomas de pecho con las de biberón. Tu pequeño poco a poco se irá acostumbrando.

Para los bebés mayores de cuatro meses se aconseja darle leches preparadas de continuación de tipo 2. El periodo en el que se le da leche de tipo 2 es mucho más largo y además, a medida que el pequeño de la casa va creciendo le podemos completar su alimentación con frutas, cereales y yoghourts. Siempre adaptando su alimentación con las tomas de leche de continuación.

Las leches de continuación contienen el alimento que su cuerpo necesita asimilar para crecer fuerte y sano. Para darle a tu peque la leche de continuación puedes elegir diferentes maneras: tanto en polvo, con el biberón o semi-sólida, como Mi Prime® Danone, que es el único producto elaborado con leche de continuación y que además contiene calcio y PUFAS, los nutrientes que necesitan los bebés con una edad igual o superior a los 6 meses.

La leche de vaca puede ser agresiva

Los sistemas digestivos de nuestros pequeños son mucho más sensibles que los nuestros y la leche de vaca, en los primeros meses de vida, puede resultar agresiva para su inmaduro organismo. Lo más recomendable es introducir la leche de continuación hasta que los peques de la casa sean más mayores y tengan el sistema digestivo más desarrollado.

Los pañales del bebé

El primer cambio de pañal suele ser un momento emocionante para los padres. Por eso, es esencial conocer cada detalle para que nuestro bebé esté a gusto.

La piel de los pequeños es muy sensible, debemos cuidarla y mantenerla seca para que el culito, que es una parte muy delicada, esté siempre protegido y no irritado. Por eso, es importante usar pañales con dermoprotección  y máxima absorción. Además, estudios dermatológicos han demostrado que un pañal seco ayuda a prevenir la irritación, que es provocada por la interacción del amoniaco de la orina con las heces. Por eso, es muy importante utilizar un pañal capaz de absorber rápidamente.

Otro de los factores a tener en cuenta es saber cuando es el mejor momento para hacer el cambio de pañal. Hay ciertos factores a tener en cuenta como por ejemplo la edad del pequeño y cual es su tipo de alimentación. El pañal se debe cambiar siempre que el bebé haya hecho deposiciones. Durante la lactancia las deposiciones suelen ser igual al número de tomas, posteriormente con la introducción de nuevos alimentos se va reduciendo el número de deposiciones.

Hay unos pasos muy sencillos a realizar para cambiar el pañal a tu peque:

  1. Debes tener todo el material a mano.
  2. Comprueba si es necesario cambiar el pañal. Si está sucio coge los pies de tu bebé con una mano y deja tu dedo índice entre ellos para evitar que choquen sus tobillos. Levántale suavemente las piernas y con la otra mano retira el pañal
  3. Limpia el culito de tu bebé con una toallita. La mejor técnica para hacerlo es de delante hacia atrás de esta manera evitaremos el riesgo de que cojan alguna infección. Pon mucha atención en los pliegues de su piel, si es necesario pon crema protectora para que tu pequeño no tenga rozaduras.
  4. Coloca el pañal limpio. Extiéndelo y asegúrate que el pañal está centrado bajo el culito del pequeño.
  5. Ajusta el pañal. Aguanta el pañal ya colocado sobre la barriguita de tu peque y pega las cintas Ris-Ras a la banda de dibujos de la parte delantera.
  6. Comprueba que tu bebé está cómodo.
  7. Tu bebé ya está listo y fresco hasta el siguiente cambio de pañal.

Todo un año de pañales

Pero antes de que llegue ese día mi Primer® Danone junto a Dodot quieren regalarte un año de pañales gratis. Para conseguirlos los pasos son muy sencillos, sólo tenéis que reunir los códigos que están en los agrupadores de los packs de cualquier variedad de mi Primer Danone, introducirlos en esta web www.clubpadres.com/index.php/cuenta/codigos/es y sabrás si has ganado ¡Un año de pañales Dodot gratis cada día!

Escucharte calma a tu bebé

Tu voz es muy especial ya que tu bebé la graba en su memoria y la reconocerá para siempre. Esa voz le calmará y le hará feliz al escucharla.

Durante el proceso de gestación tu pequeño sentirá cada sonido, sobre todo en los últimos tres meses de tu embarazo. Los bebés son capaces de diferenciar diferentes tipos de sonidos, tonos y voces, así que, qué nada te limite. Háblale y reconocerá rápidamente tu voz, además, verás cómo reacciona al escucharte cuando está intranquilo. Vivirás un proceso muy bonito si además de hablarle, te masajeas el vientre y le cantas alguna nana, crearás un vínculo muy especial y le darás una sensación de bienestar.

Al nacer el peque suele estar algo sordo, no tienes porqué preocuparte seguramente tenga líquido amniótico en su oído, suele ser muy frecuente, deja pasar unos días y todo volverá a la normalidad. Desde las primeras semanas de vida tu bebé reacciona a las voces humanas, le llaman mucho más la atención que otros sonidos. Notarás que tu bebé está mucho más alerta si quien le habla tiene voz femenina y un tono alto, esto es debido a que los pequeños reaccionan mejor ante sonidos agudos que ante sonidos graves, como la voz masculina. Pero no os preocupéis papás hablarle y se acostumbrará a vuestras voces.

Cuando le estés mirando repite su nombre, se acostumbrará a mirarte cuando escuche ese sonido. Así que a medida que pase el tiempo y tu bebé vaya creciendo di su nombre en alto y verás como se voltea para mirarte y prestarte atención. Es fantástico que reaccione al escuchar tu voz y su nombre.

La música, vital para su desarrollo

La música es esencial cuando son bebés, los diferentes ritmos crean en él distintas reacciones. Si le cantas canciones que él escuchaba antes de nacer, le resultarán familiares y le calmarán. La música clásica estimulará a tu bebé y como siempre le calmará. Ponle diferentes compositores, está probado que los que más estimulan a nuestros bebés son Mozart, Beethoven y Bach, así que disfruta escuchando música con tu bebé y hablando con él.

Ideas: decorar la habitación de tu peque

Decorar la habitación de nuestro bebé es un momento tan especial que a veces comenzamos mucho antes de su nacimiento.

Los dormitorios de los peques pueden ser de los más simples o hacer de la habitación un lugar de ensueño. Pero debemos de ser prácticas ya que este rincón de la casa será un lugar muy concurrido durante los primeros meses de vida de nuestro pequeño. Lo esencial es una cuna, una cómoda que en la parte superior tenga un cambiador y una alfombra anti-ácaros para que nuestros bebés no cojan ninguna alergia. Además, la alfombra será una gran aliada cuando el pequeño se ponga a gatear.

Al principio conviene que la habitación transmita serenidad y esto se puede conseguir jugando con los colores que pondremos en las paredes, los colores crudos y claros son los idóneos para crear ese ambiente de tranquilidad. El azul para niños y el rosa para niñas ya no son la única opción, ahora hay un mundo lleno de colores para poder elegir el que más os guste.

Muchas veces no le damos casi importancia al techo de sus habitaciones y es ahí donde podemos dejar llevar nuestra imaginación. Piensa que tu bebé pasará muchas horas boca arriba en su cuna y con unos trucos muy sencillos será un momento ideal para ir desarrollando su inteligencia. Una buena opción son las luces de colores proyectadas hacia el techo o decoración de estrellas.

Las pinceladas de color incitan su imaginación.

Las modas han cambiado y ahora existen muchas opciones para decorar la habitación para el nuevo miembro de la familia. Por ejemplo, las pegatinas o vinilos decorativos son una gran opción, además cada vez sus diseños son más originales. Hay múltiples webs que piensan en la decoración infantil, en ellas podéis encontrar diseños fantásticos.

Decorad vosotros mismos algún detalle del dormitorio, os sentiréis muy orgullosos cuando el peque esté disfrutando en su espacio. Así que, ¡manos a la obra!