Cuando nuestro bebé nace la leche materna es la mejor alimentación ya que aporta los nutrientes necesarios para su crecimiento. Aún así en casa es recomendable tener un biberón, porque en ocasiones la lactancia puede ser interrumpida por algún motivo o si el médico recomienda que complementemos la lactancia con leche de fórmula.
La tarea de encontrar un buen biberón no es fácil y seguramente utilicemos más de uno durante el crecimiento de nuestro pequeño. Debemos buscar un biberón que sea práctico, funcional y fácil de higienizar. El pediatra te recomendará lo mejor para tu bebé. En el mercado nos encontraremos diferentes modelos y tipos de biberones, pero sobre todo se diferencian por el tipo de material:
Biberón de vidrio: Se caracterizan por ser los más higiénicos ya que el vidrio al no ser poroso, se evita que queden residuos de alimentos y no se impregnen olores. Además se limpian y esterilizan con mucha facilidad. Lo más recomendable es usar este tipo de biberones durante los primeros meses de vida del pequeño. Como ya debéis saber el inconveniente de este material es que es rompible, por eso, es preferible cambiar el biberón a uno de plástico cuando el bebé empiece a moverse más, así no habrá ningún problema.
Biberón de plástico: La diferencia más importante con el biberón de vidrio es que este material no se rompe. Lo malo que tiene este material es que al ser poroso se deteriora bastante con el uso, se raya y mancha. Lo más conveniente es cambiarlo cada 5-6 meses.
Últimamente se ha generado un debate con los biberones de plástico ya que algunos podrían contener ftalatos y bifenol-A, dos sustancias tóxicas. Para evitarlos debes siempre fijarte que los biberones que compres garanticen las normas de fabricación exigidas en Europa sobre el estándar de fabricación de artículos para beber, norma PREN 14350.
Biberón anticólico o descartable: Tiene dentro una bolsa de plástico descartable, se llena de leche y se tapa con la tetina. El gran beneficio de este biberón es que el pequeño no traga aire al tomar su biberón.
Cada bebé es diferente y a cada uno le gusta o se adapta a tetinas diferentes. Vete probando cual es la que más te gusta a ti y a tu pequeño.
Preparar un biberón
Tan importante como el material es preparar un buen biberón. Antes de comenzar a preparar el “bibe”, si tu bebé tiene menos de 5 meses, debes tener todo esterilizado. Siempre debes utilizar leche hervida o agua mineral. La temperatura ideal de la leche es de 37 grados, echándote unas gotas sobre el dorso de la muñeca notarás si está a tu temperatura corporal. Si lo notas muy caliente puedes enfriarlo pasando el biberón por el chorro de agua fría. Recuerda que aunque sobre leche en el biberón nunca debes guardarla.









































